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14 junio 2014

54.Raíces

Sólo unas marcas, eso es lo que seguirán siendo. Como puntas. Como flechas. Como la madrugada y el viento en la cara y la zona horrible de la memoria. Como los arañazos a la altura del hombro que durarán lo impensable. Como minas. Y todo será eso. Un choque en medio del campo. Una calabaza suelta en el fondo de la cuneta. Jaulas. Escudos. Caricias. Sangre. El gajo de mandarina colgando de la boca. Nos dirán que no fue cierto. Que aquello no era un faro ni aquello una entrepierna ni aquello otro una moneda enseñando el lado ganador. Nos dirán con mala lengua y peores intenciones. Que. No fue cuestión de modos. Que no fue estrategia. Aunque corrijamos todos los folios de todas las historias. Los puntos. Las comas. Los párrafos ciegos. Tendremos la espina. Si es que puede llamarse así. Del codo a codo buscado en la tempestad. Del fogonazo que nos encendía. De tu sí que nos encendía. De las horas y los días y los años. Sólo serán marcas. Enterradas a modo de trampa. Sigilosas. Cuando nadie se ocupe del tiempo.


28 febrero 2014

9 preguntas de amor

Benito Garrido me entrevista para Culturamas, a propósito de la prosa poética de Pequeños pies ingleses.

La ficción opera con el recurso inexpugnable de la memoria: todos los personajes que construimos tienen algo del sujeto de la enunciación. En Pequeños pies ingleses el amor aparece en un primer plano insoslayable, no es un recuerdo ni se necesita recuperar: está ahí de un modo constante, sobrevive a todo.

la entrevista completa, aquí.

29 diciembre 2013

Bethnal Green, el origen

En manos de este señor, uno de los ejemplares de Pequeños pies ingleses que dediqué con más sentido.

Todo comenzó en ese barrio.

(...) diablita de Bethnal Green. Me quemarás vivo otra vez. Porque nunca será suficiente. Porque siempre soñaré con el azufre de tu pantalón corto.

26 noviembre 2013

"El morse del amor"

de Pequeños pies ingleses, Talentura, Madrid, 2013.
(prólogo a cargo de Carlos Salem)


Decir lo que ya está dicho, lo que no haría falta decir entre dos y por eso es indispensable decirlo otra vez, de otro modo, siempre nuevo. La deliciosa estupidez de los amantes les (nos) lleva a creer que son (somos) los primeros en la Historia en andar masticando mariposas. Ese mensaje, antiguo como el deseo, demanda un lenguaje universal para explicar lo que es particular en cada caso. Un esperanto económico en recursos porque derrocha sentimientos. Un morse del amor, hecho de puntos y rayas que no se borren con las dudas cotidianas. Eso intenta y consigue Marcelo Luján con este libro de breves piezas que vertebran un gran amor, uno de esos que hasta los cínicos diplomados envidiamos.

06 septiembre 2013

Un poco de amor inglés


Este fragmento de imagen (fotografía original de Laura Muñoz), pertenece al desarrollo de cubierta de Pequeños pies ingleses, que estará en librerías de España en el próximo mes de noviembre (Talentura). 

72 relatos en prosa poética, íntegramente ilustrado por Aurora López, y con prólogo de Carlos Salem. 

La dueña de esos dedos está contenta. Y yo también.

Aquí, un adelanto.