Sólo unas marcas, eso es lo que seguirán siendo. Como
puntas. Como flechas. Como la madrugada y el viento en la cara y la zona
horrible de la memoria. Como los arañazos a la altura del hombro que durarán lo
impensable. Como minas. Y todo será eso. Un choque en medio del campo. Una
calabaza suelta en el fondo de la cuneta. Jaulas. Escudos. Caricias. Sangre. El
gajo de mandarina colgando de la boca. Nos dirán que no fue cierto. Que aquello
no era un faro ni aquello una entrepierna ni aquello otro una moneda enseñando
el lado ganador. Nos dirán con mala lengua y peores intenciones. Que. No fue
cuestión de modos. Que no fue estrategia. Aunque corrijamos todos los folios de
todas las historias. Los puntos. Las comas. Los párrafos ciegos. Tendremos la
espina. Si es que puede llamarse así. Del codo a codo buscado en la tempestad.
Del fogonazo que nos encendía. De tu sí que nos encendía. De las horas y los
días y los años. Sólo serán marcas. Enterradas a modo de trampa. Sigilosas.
Cuando nadie se ocupe del tiempo.
Mostrando entradas con la etiqueta prosa poética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta prosa poética. Mostrar todas las entradas
14 junio 2014
28 febrero 2014
9 preguntas de amor
Benito Garrido me entrevista para Culturamas, a propósito de la prosa poética de Pequeños pies ingleses.
La ficción opera con el recurso inexpugnable de la memoria: todos los personajes que construimos tienen algo del sujeto de la enunciación. En Pequeños pies ingleses el amor aparece en un primer plano insoslayable, no es un recuerdo ni se necesita recuperar: está ahí de un modo constante, sobrevive a todo.
la entrevista completa, aquí.
29 diciembre 2013
Bethnal Green, el origen
En manos de este señor, uno de los ejemplares de Pequeños pies ingleses que dediqué con más sentido.
Todo comenzó en ese barrio.
(...) diablita de Bethnal Green. Me quemarás vivo otra vez. Porque nunca será suficiente. Porque siempre soñaré con el azufre de tu pantalón corto.
foto: Laura Muñoz
26 noviembre 2013
"El morse del amor"
de Pequeños pies ingleses, Talentura, Madrid, 2013.
(prólogo a cargo de Carlos Salem)
Decir lo que ya está dicho, lo que no haría falta decir
entre dos y por eso es indispensable decirlo otra vez, de otro modo, siempre
nuevo. La deliciosa estupidez de los amantes les (nos) lleva a creer que son
(somos) los primeros en la Historia en andar masticando mariposas. Ese mensaje,
antiguo como el deseo, demanda un lenguaje universal para explicar lo que es
particular en cada caso. Un esperanto económico en recursos porque derrocha
sentimientos. Un morse del amor, hecho de puntos y rayas que no se borren con
las dudas cotidianas. Eso intenta y consigue Marcelo Luján con este libro de breves
piezas que vertebran un gran amor, uno de esos que hasta los cínicos diplomados
envidiamos.
06 septiembre 2013
Un poco de amor inglés
Este fragmento de imagen (fotografía original de Laura Muñoz), pertenece al desarrollo de cubierta de Pequeños pies ingleses, que estará en librerías de España en el próximo mes de noviembre (Talentura).
72 relatos en prosa poética, íntegramente ilustrado por Aurora López, y con prólogo de Carlos Salem.
La dueña de esos dedos está contenta. Y yo también.
Aquí, un adelanto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

