16 junio 2013

Moravia y los dos puntos

Rosa Pereda en su columna semanal Lágrimas de cocodrilo [Diario Crítico]
(...) me encantaría hacer hoy una crítica de la curiosa y deliciosa novela de Marcelo Luján, titulada Moravia y publicada por El Aleph, pero para eso -aunque no lo contara- tendría que dar una ojeada (de ojo) a ese uso de los dos puntos -los ortográficos, o sea, los : - y tendría que encontrar en cuál de mis abstrusas lecturas está la cita conveniente. Que sé por dónde. Y por qué: es que hay una forma de inclusión de los referentes que es distinta, realmente distinta, con esos dos puntos, que con una coma, un punto o un adverbio o una construcción latina de introducción, que también existen y marcan otros estilos. Y esos dos puntos dicen más de la concepción de la literatura de un escritor como Luján, que incluso la propia historia. Y hasta que su cuidadísima y compleja sintaxis (de la que esto, naturalmente forma parte), y que su lenguaje rico y jugoso, y más aún, que la estructura minuciosa de un thriller llevado a la alta literatura, con una galería de personajes que nos lo dicen todo sobre la ciudad, como es el caso. Así que por hoy vale con que me ha gustado.

09 junio 2013

42.Coches

Puede que te mirara. Constantemente. Sin obsesiones. O tal vez sí: con todas las obsesiones. Desde el telescopio que cruzaba la ciudad. Este Noreste. Unas ventanitas en el fondo de la lente. Sin descanso. Sin tregua. Sin miedos. Mi casa de malva y plata con las cinco letras de tu nombre rayando las paredes. Y los techos y los suelos. Y las camas. Una flecha imaginaria. También. En la sencilla brújula imaginaria que imagina cada uno de los destinos. Cama suelo techo. Avistado punto cardinal. La isla dentro de la isla. La areola encima de la almohada. El fuego quemando la amelga. Un fuego que en ocasiones era tuyo. Y yo amelga y alfalfa. Y vos incesante llamarada en medio del estómago. En ese entonces nos quedaba media vida. Sólo eso. Un puñado de tiempo. Del que no sirve para nada. Más que para convertirse en ese puñado de fuegos. Todos verdaderos. Todos posibles. Todos rayando las paredes. Como los sueños. Tras la ventanita lúcida de tus ojos verdes.

de Pequeños pies ingleses

05 junio 2013

El bandoneón del policial

Una reseña firmada por Horacio Convertini en el número de esta semana de la Revista Ñ.
¿Dónde habita la oscuridad de la novela negra? En todo caso, ¿cuáles son sus límites argumentales? Responder estas dos preguntas habilitaría un debate amplio, y seguramente filoso, entre los cultores y fanáticos de un género que hoy parece vivir una etapa de esplendor. La polémica ya se agita en la web: best-séllers acusados de oportunistas, teorías sobre un éxito masivo que esconde el certificado de defunción, nostalgias de una vieja esencia degradada por la ambición editorial y el cine. Pero hay otra cosa a simple vista: en la galera de mago de la novela negra ya entra mucho más que policías corruptos, investigadores solitarios, detectives alcohólicos, periodistas indiscretos, rubias infartantes y enigmas a desanudar con ingenio o balazos.
Moravia, la más reciente novela de Marcelo Luján, autor argentino que vive y se destaca en España, demuestra con su heterodoxia la anchura y profundidad del género, y también, desde luego, su riqueza.

29 mayo 2013

2013.HMS

La nueva camada de Hijos de Mary Shelley ya está aquí, entre nosotros.

Comandado por Fernando Marías, el próximo viernes en Diablos Azules presentaremos el tercer volumen (2013): La soledad es el hogar del monstruo.







VIERNES 31 DE MAYO. 20:30HS
DIABLOS AZULES
Apodaca, 6 - Madrid

14 mayo 2013

40.Balas

Quise. Cierta tarde. Hacer una lista. Una lista breve con todos los sitios en donde ocurrieron los años felices. Un Buenos Aires imposible vestido para la ocasión. Pero no existías vos en aquellos tiempos de limoneros y pantalones cortos. El mundo era el barrio y el barrio un conjunto de perfumadas sensaciones. Me habría gustado poder enseñártelas. Y poder ir juntos esquina tras esquina. Calle tras calle. Siesta tras siesta. La melancólica máquina del tiempo que todos siempre deseamos. Las veredas mojadas en carnaval. Por las tormentas que bañaban la ciudad. Habrían sido tuyos. También. Esos lugares. Esas calles y esas esquinas. Esas siestas húmedas. Porque quise y quisiste. Limoneros bordando las calles. Quise. Cierta tarde de un mes que ya no importa. Que me dieras más. Que me rescataras y por lo tanto me libraras del mal. Del siniestro evangelio que todo lo confunde. Quise que cambies. Con tu luz. Otra vez mis horas. Que me arrinconaras fuerte. Otra vez. Entre el lavabo y la puerta. Entre la puerta y el suelo y tu vapor y tus labios.

de Pequeños pies ingleses

08 mayo 2013

Casa Tomada 02

Este jueves arranca Casa tomada, ciclo de lecturas de cuentos en Bella Ciao. En esta segunda entrega contaremos con la presencia de Adrián Gualdoni.


04 mayo 2013

Charco negro

Saludable proyecto editorial, por aquello de los puentes, la antología Charco Negro. Wu Wei (Argentina) y Unomasuno editores (España) hicieron posible que una compilación de autores argentinos y españoles saliera en simultáneo en ambos países. Se acabaron las excusas: sólo se trataba de voluntad.

con cuentos de: Miguel Ángel MOLFINO, Marta SANZ, Marcelo LUJÁN, Cristina FALLARÁS, Luisgé MARTÍN, Antonio JIMÉNEZ BARCA, Javier MÁRQUEZ, Juan CARRÁ, Carlos ZANÓN, Pedro DE PAZ, Gabriela CABEZÓN CÁMARA, Leonardo OYOLA, Berna GONZÁLEZ HARBOUR, Juan Marcos ALMADA, Carlos SALEM, Diego AMEIXEIRAS, Patricio ELEISEGUI, Juan GUINOT, Kike FERRARI, Jesús CAÑADAS.

28 abril 2013

33.Brújulas

Todo por debajo. Todo subterráneo. Oculto. Todo arrebato y todo piedra contra piedra. Todo prisas en el maravilloso limbo de la madrugada. Ahí estaba la puerta correcta. Ahí estaba el camino, el manantial. Y ahí estábamos nosotros. Con el agua caliente y tus ojitos enrojecidos por la anatema de no poder. De quererlo todo. De saberlo todo. De intentarlo todo. Alguna vez preferimos no habernos cruzado. Qué ridícula idea. Qué ridículamente bonita aquella noche en Malasaña. Se escapaba plácido el otoño y sus hojas secas y nuestras intenciones debajo de todas esas hojas. Secas. Prisas en el limbo. Después los abrazos. Después la ropa regada por el suelo. La transferencia de sustancias en el combate cuerpo a cuerpo. Después el cielo de Clerkenwell. Sin estrellas. Infantil y precioso. Y aquella manía nuestra de viajar en metro, donde nunca importan mucho los abrigos. Sólo tu mano ceñida y tu camiseta corta que lo dejaba ver casi todo. Todo arrebato y todo piedra contra piedra. Aunque en el fondo seguías estando vos: siempre con la cara lavada y siempre con el sí por delante.

de Pequeños pies ingleses

19 abril 2013

Microtalleres 23

El Instituto Cervantes en su sede de Madrid celebra La Noche de los Libros el día 23 de abril con microtalleres de cuento, ciencia ficción y novela negra

Abiertos a todo el público (hasta completar aforo), con una duración de 23 minutos (de 20 a 21:30hs), se realizarán varias sesiones de cada uno de los microtalleres. Serán impartidos por Fernando Iwasaki, Marcelo Luján y Mateo Coronado.


MARTES 23 DE ABRIL. 20HS
INSTITUTO CERVANTES
Alcalá, 49 - Madrid

18 abril 2013

Casa tomada

Este martes día 23, dentro del programa de La noche de los libros, CASA TOMADA: lecturas en Bella Ciao junto a Pedro de Paz y Guillermo Roz.

Además, los que se acerquen a esta actividad podrán leer sus propios cuentos.




MARTES 23 DE ABRIL. 21:45HS
BELLA CIAO CLUB

Amaniel, 22 - Madrid

10 abril 2013

Peaje en Madrid

Mañana jueves 11, en Casa de América, junto a Óscar Sipán (Tropo editores), presentaremos Peaje, de Julio de la Rosa. Una novela valiente y desaforada, que no esconde lo que todos pensamos y casi nunca decimos.
"Qué voz. Me gusta. Mira cómo sube la ventanilla: a mano. Nunca me cansaría de ella. Claro que también pensé que nunca me cansaría de la belleza de Ana. Y es que llega un punto en que la belleza no es importante. Está ahí, pero pasa ya desapercibida. Lo que te mueve es la magia de la otra persona, no su belleza. ¿Quién necesita ser bello cuando puede ser sublime? Eso es lo que te excita. Su vibración.

JUEVES 11 DE ABRIL. 19:30HS
CASA DE AMÉRICA
Plaza de la Cibeles, 2 - Madrid

04 abril 2013

32.Altares

Soñar. De eso se trataba. Y esperar, también. Una rama de olivo. Una casa con cruces. Un anillo. El cielo despejado, protector, brillante de oscuridad. Vos dándome la espalda, hecha un ovillo. Hablabas dormida. Repetías una serie de sustantivos. January white Seoul fourteen. En ese momento nada cobraba sentido. Nada. Apenas el lejano sonido de una gota dando contra la losa. Apenas el perfume de las sábanas. Apenas yo. Y vos dándome la espalda. No sabía si calcar tu postura hundiendo la nariz en el malevaje. En tu nuca escondida tras el malevaje. Entonces te diste la vuelta. Entonces pude ver cómo movías los labios, cómo repetías palabras. Quise que fuera uno de esos sueños en donde uno siempre intenta huir. Quise que se abriera la noche. Que la gota dejara de dar contra la piedra. A menudo hablabas en sueños. Decías. Por ejemplo. Meses. Colores. Ciudades. Números. Y yo sólo quería que dijeras mi nombre. Ahí, en medio de la huída. O tan siquiera en la vigilia.

de Pequeños pies ingleses

26 marzo 2013

Work in progress

Sobre lo que no deja ver el discurso directo. Y sobre el a veces inevitable y necesario apoyo del narrador.
"—Si no tienen hielo allí, nada. Os volvéis —dice—. No vayáis al pueblo ni a ningún otro sitio, ¿vale? Que no son horas.
"Habla con un lejano acento extranjero, un deje que sólo se le nota en la entonación de algunas palabras, en el final de ciertas expresiones. Lleva mucho tiempo en este país, más de media vida. Y sin embargo, no se ha podido quitar del todo esa resonancia, ese eco, y esa imagen acústica que la señala como forastera y que de algún modo la distancia de los demás. Aunque lleve más de treinta años aquí. Aunque su esposo sea de aquí y lleve con él poco menos que esos mismos treinta años. Aunque sus hijos hablen, naturalmente, sin acento, y sus amigas y los vecinos y los compañeros de trabajo también, y la televisión y los locutores de radio y las películas que ve en el cine también. No ha podido y tal vez nunca pueda del todo. Ella lo sabe. Sabe lo que todos los extranjeros van comprendiendo con el paso inevitable del tiempo. No hay, a la fecha, ninguna posibilidad de borrar el pasado.

18 marzo 2013

Ganar por puntos. Taller de novela

si el cuento gana por K.O., la novela lo hace por puntos
Julio Cortázar
Empezamos el primer lunes de abril. Grupo reducido. Mucha escritura

13 marzo 2013

25.Acueductos

Por supuesto que nos escondíamos constantemente. A veces hasta nos perdíamos. A veces en el fondo más inhóspito del sitio menos pensado. A veces por las noches pero generalmente durante el día. Como dos dráculas envenenados por la impaciencia. Siempre tras un arrebato que siempre salía desde alguna escandalosa parte de nuestros cuerpos. La ciudad era ese mapa. Y ya no teníamos marcha atrás. Tu mano derecha apretando el cuello de un abrigo. Mis ojos sobre esa mano. Y entre ese cuello y esa mano y esos ojos. El fogonazo que nos cegaba. Por supuesto nos revolvíamos constantemente. A veces hasta quedarnos dormidos en la penumbra del parqué. A veces amanecía y otras veces amanecíamos untados de mermelada. Nos perseguía una suerte de corazonada. Nos perseguía la ciudad aunque la reemplazáramos viajando en aviones imposibles. Éramos dos vampiros bajo un sol de justicia. Sin opción de refugio. Sin opción ni movimiento. Con todas las certezas envueltas en papel de fumar.

de Pequeños pies ingleses

09 marzo 2013

Work in progress

Sobre lo infinitamente inquietos que resultan algunos personajes. Aun cuando no se mueven. 
"Julián, de pie en la hierba, apoyado contra la columna que sostiene el alero de la galería, hace pruebas con el móvil. Y escucha a su hermana. Y los ve: ve la coleta de Eva y también sus piernas, ve a Javier al lado de esas piernas, con las manos en los bolsillos de las bermudas. Y entonces va con ellos.
"La galería da al fondo de la parcela. A la piscina. Después está el alambre y después, casi pegado al alambre, el camino de tierra. Y después el bosque, los abedules altísimos.
"Mabel los ve a los tres yendo en dirección a la piscina. Eva va en medio. Después la penumbra no le permite más que intuirlos. Cree que se detienen. Cree que se sientan en el bordillo. Cree que Eva es la primera en hacerlo. Después deja de mirarlos y sale de la galería. Pero no hacia la dirección que fueron sus hijos sino hacia los cerezos. Llega a la hierba. Ve los cerezos. Y Alberto la ve mirando los cerezos, o al menos con esa intención. Y se levanta. Y Ana ve levantarse al marido de su amiga y sabe, perfectamente, hacia dónde irá.
"No es la hierba que conduce a la piscina donde está Mabel de pie mirando los cerezos. Todo el flanco izquierdo de la casa, a unos veinte o veinticinco metros de la pared, está sembrado de cerezos. Nadie sabe, tampoco, quién los sembró. Están allí desde que Alberto tuvo uso de razón. Su padre le había dicho una vez, cuando él era niño, que los cerezos eran más antiguos que la casa. Y que hubo más, que todo eso y todo aquello, le había dicho, eran también cerezos. Pero es un recuerdo vago que a veces cree haberlo soñado.
"—Qué haces.
"No quiere que la vean vagando por la hierba porque se darán cuenta de que le ocurre algo. Algo que ni siquiera ella sabe qué es. Por eso mientras su marido le habla ella camina. Camina bordeando la casa.

05 marzo 2013

Talleres en Madrid

El próximo martes comenzamos con los talleres de novela negra (pasado y presente del género) en la sede del Instituto Cervantes de Madrid.
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Toda la info, aquí.

27 febrero 2013

10.Luces

Tenemos un tragaluz secreto por donde se nos filtra todo lo que brilla al otro lado del mundo. Y los sonidos ambiciosos de ese mundo. Por supuesto está en el cuarto de baño, inaccesible y misterioso. Por eso, de pronto, te veo de puntillas, tensa de la cintura para abajo, sin ropa y sin memoria, mirando por el tragaluz. Asomada. Tan estirada y viva. De la cintura para abajo las cosas pueden ser una línea de esas de pescar. Una luciérnaga que se enciende y después se apaga porque después ya nunca más se encenderá. La medianoche en las inmediaciones de Stamford Bridge. Cuando ya no queda nadie. Nada. Excepto vos haciendo virguerías con un aerosol metalizado. Excepto vos apurando las palabras. Y entonces yo. Te veo de puntillas, desde atrás. En lo alto. Tensa. Y me siento como el pobrecito Ulises. Pidiendo inútiles porfavores en medio de la soledad. Sin que la cera tape del todo mis oídos. Sin que mis oídos cieguen del todo mi vista. En lo más alto del mástil. Ahí. Tan cerca de la locura.

de Pequeños pies ingleses

19 febrero 2013

Work in progress

Sobre la exposición narrativa del futuro inmediato. Y sobre la dominación de algunos personajes.
"Después, esta misma noche, cuando Mabel se acueste y ellos se queden solos en el salón, tal vez haciendo que miran algún programa en la televisión, Julián le dirá a Eva que tienen que solucionar el episodio del cobertizo. Eso no puede quedar así, dirá Julián. Y Eva preguntará Qué piensas hacer. Pero Julián no dirá nada. O sí. Dirá, unos minutos después de que su hermana se lo preguntara, Ve a por la linterna, está en la cocina, en el último cajón.

"Después, esta misma noche, cuando Eva regrese de la cocina con la linterna, Julián ya estará dispuesto a salir de la casa. Y dirá Ven, acompáñame. Y Eva, sin saber hacia dónde, lo seguirá. Saldrán a la galería. Ella, como si dudara un momento, se quedará de pie junto a la puerta corredera y verá cómo su hermano baja la rampa y una vez sobre la hierba se gira para hablarle. A qué esperas, dirá Julián, más allá de la rampa, con las manos en las asideras de las ruedas. Después irán juntos por el lado oeste de la casa. Después cruzarán los cerezos. Después Eva sentirá frío, y lo dirá. Adónde vamos, dirá, Hace rasca, deja que vaya a por un jersey. Pero Julián no dirá nada. O sí. Dirá, como si no hubiese escuchado el pedido de su hermana, Ahora presta atención, y no hagas preguntas idiotas. Y le explicará, sin mirarla en ningún momento y sin dejar de girar las ruedas en ningún momento, lo que harán. Y mientras eso ocurre, mientras él habla y ella escucha, llegarán a la explanada de las piedras, siempre iluminada por dos pares de farolas. Y recién en ese instante, viendo la dirección en que avanza su hermano, Eva sabrá que van hacia el cobertizo.

13 febrero 2013

9.Ladrillos

Es una escalera, un cruce de miradas, un flash. Siempre debería ser así porque siempre todo es una mirada subiendo y enseguida un flash que te encandila. Cinco dedos sobre el hombro. El hombro que se deja. Las fotos que vistas en el presente parecen trucadas. Después un no saber qué hacer. Después un cigarrillo que suelta humo contra el escaparate de una librería. Después una copa de vino. Mi nombre en la portada de un libro y mi nombre dibujado en tu cuaderno. Tu nombre por todos lados. Después el invierno y después el verano. Y la noble secuencia de viajes dándonos las pautas de esta realidad. Berlín a la vuelta de la esquina. La noche. Las velas. El cojín. Tu camiseta suelta. Tus gafas en el parqué. Tus pantalones en el parqué. Las manos. Otra vez la escalera. Otra vez el flash. Otra vez los mellizos. Otra vez nosotros yendo por Las Ramblas. Las manos escondidas y un ticket de metro puesto del revés. Los túneles por los que fuimos y los túneles por los que iremos. Siempre debería ser así. Siempre debería ser un flash. Mi nombre en tu cuaderno. Tu nombre por todos lados.

de Pequeños pies ingleses

07 febrero 2013

Carne y uña: apuntes sobre el mal

"Lo único que le pido, me dijo, es que sea lo más fiel posible con lo que en verdad ocurrió. Sé que usted escribe bien, Muñiz: he leído cosas suyas.
[avance de Carne y uña en la revista EnCubierta]
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"Somos parte de una sociedad miserable, pérfida, tramposa, regida completamente por la variable económica. Somos cutres, sí. Y también feos.
[De Puerto Hurraco al corazón de nuestro ADN en esta entrevista a propósito de lo grotesco]

04 febrero 2013

Hijos de Mary Shelley

Este jueves, en Diablos Azules, los primeros tres (de doce) finalistas harán uso del escenario para contar sus historias. Comienza la Fase Final de 'Se buscan Hijos de Mary Shelley'. Sólo puede quedar uno. Podrás ver la definición en directo a través de www.lahojaenblanco.es
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JUEVES 7 DE FEBRERO, 21:00HS
DIABLOS AZULES
c/ Apodaca, 6 - Madrid
metro: Tribunal y Bilbao